San Carlos de Bolívar

Cargando datos de Clima...

Mundo Amalric

abr. 09, 2017 19:16

en Opinión

Diario La Mañana de Bolívar - Opinión - Mundo Amalric

Entrar en el rostro de Mathieu Amalric es un juego apasionante. Hay algo en su mirada casi perdida, su sonrisa siempre a medias y sus rasgos caricaturescos que hacen que ese rostro tenga un aspecto sugestivamente deforme. Y es esa deformidad la que ejerce un magnetismo que uno no puede eludir cuando ve en pantalla a Amalric. No importa què estè pasando en escena. Aparece èl y absorbe la atenciòn del espectador de inmediato. Por eso su economìa gestual es uno de los indicadores de que estamos ante un actor realmente inteligente: un actor que sabe usar la contundencia de su rostro a su favor y jamàs cede a lo excesivo. Un actor con una presencia que no desborda la pantalla: la contiene. Un verdadero y gran actor de cine.

Pero Amalric no sòlo actùa. También dirige. En el BAFICI de 2011 pudo verse su película Tourneè, que luego llegò incluso a estrenarse comercialmente en salas de Buenos Aires al año siguiente. Tourneè, dirigida y protagonizada (al igual que El Cuarto Azul) por el propio Amalric, es una pelìcula maravillosa. El despliegue de color, locura y felicidad que se respira en esa película, contrastado con la sobriedad y la precisiòn de El Cuarto Azul, nos hace pensar en que Amalric puede hacer lo que quiera. Un director que adapta su modo de dirigir al cuento que cuenta. Adapta su puesta, su càmara y sus obsesiones para llegar al público como ese relato, y no otro, se merece. Y le sale bien. Eso lo convierte tambièn en un verdadero y gran director de cine.
En El Cuarto Azul (2014), adaptaciòn de una novela de George Simenon, Amalric-actor se pone en la piel de Julien, un hombre casado, acostumbrado y hastiado de su matrimonio, que comienza a tener una aventura con Delphine, la mujer del farmacèutico. De repente, las cosas terminan en una comisaría, y lo que hasta hacía un tiempo eran palabras apasionadas se convierten en declaraciones ante un juzgado.
Esa particularidad de las palabras en la vida y las palabras relatadas es justamente uno de los grandes atractivos de la pelìcula. En algùn momento Julien dice algo asì como “la vida no es la misma cuando la vives que cuando vuelves sobre ella”. Obligado a repetir cosas dichas en otro contexto, el personaje se encuentra en una situación donde una declaración de amor pronunciada casi al pasar puede ser su pasaporte a prisión. Todo suena ridículo si uno lo descontextualiza, y los escenarios (un cuarto donde sólo hay dos amantes y una comisaría, donde un puñado de personas escucha una declaración) son tan disímiles que la incomodidad acrecienta el clima de suspenso propio de la trama policial que toma por completo la película.
Porque Amalric no se deja ganar por el gènero y se toma tiempos incluso para delinear perfectamente a los personajes, mostrar escenas donde la atmósfera de hastío en la pareja de Julien es perfectamente palpable y se permite incluso generar tensión sexual entre dos cuerpos, con mínimos detalles, cuando están los dos juntos, enfrentados, ante un tribunal.
Ese nivel de precisiòn y esa pasión por el detalle hacen de Amalric un director super interesante y genuino, de esos que dan ganas de acompañar siempre, y de los que uno espera ansiosamente que aparezca una nueva película.

Monedas

Sitio web de referencia: Banco Nación

Moneda Compra Venta
Dolar U.S.A 17,15 17,55
Euro 20,45 21,45
Real 445,00 580,00