San Carlos de Bolívar

Cargando datos de Clima...

Un día me adheriré al paro

abr. 08, 2018 11:40

en Opinión

Diario La Mañana de Bolívar - Opinión - Un día me adheriré al paro

Escribe: Víctor Agustín Cabreros

Yo soy un trabajador autónomo. Ponele que soy carpintero, albañil por cuenta propia, abogado, empresario pyme, chacarero o lo que vos quieras, pero autónomo al fin. Pertenezco a la clase trabajadora que no tiene gremio ni sindicato que la ampare. Tampoco trabajo para el Estado, en cualquiera de las diversas formas en las que se puede trabajar bajo su órbita. Soy el tipo que se va a jubilar con la mínima al cabo de 65 años de vida y unos 40 de aportes en caso de ser lo que hoy se llama un monotributista. Soy el que se toma vacaciones cuando puede y eso quiere decir: cuando puedo cerrar unos días mi taller, mi estudio, mi local comercial y me sobran 4 mangos. Nadie me paga mis vacaciones. Las consigo con ahorro o con endeudamiento, que al fin de cuentas también termino pagando yo y con saladísimos intereses si es que se me ocurre financiarme con la tarjeta de crédito. Soy, para colmo de males, el que no tengo a quién protestar cuando la economía se cae y con ellas mis ventas y, por supuesto, el que no puede hacer paros ni huelgas porque sólo me perjudicaría a mí mismo.

¿A quién se le ocurriría cerrar dos días el kiosco, por ejemplo, en señal de protesta?

Algo más que todo eso soy. Soy, o al menos eso creo, el que todos los días pone en marcha la rueda de la economía en el país. No desprecio el trabajo de nadie, porque todos hacemos falta. Pero yo soy el que arriesga enteramente lo mío para, a partir de allí, generar un poquito de riqueza cuya sumatoria con la de los otros autónomos como yo, equivale a algo así como el alicaído y nunca suficiente PBI.

Quiero decirte algo a vos que no integrás este casi condenado grupo de argentinos al que nadie protege. Tu huelga, tu paro, cuyo derecho defiendo, a mí me pega directamente en el bolsillo. Me destroza mi capacidad de producir, o de servir, o de asistir. Tu paro bancario de ayer significó que, por imperio de cheques que no se acreditaron en mi cuenta, tenga que pagar obligaciones en el segundo vencimiento, con un recargo nada barato por cierto. Tu paro docente de ayer, o el de mañana, es el que me llevó a enviar a mis hijos a la escuela privada, con todo lo que quiero a la pública, sencillamente porque debo ordenar un poco mis horarios y mis días. No puedo cerrar mi taller, mi oficina, mi estudio sin previo aviso porque pierdo clientes. Ellos no saben ni tienen por qué saber ni comprender mis cuestiones personales. Sencillamente van a ver a otro cuando yo tengo cerrado mi boliche. ¿Sabés por qué sucede eso? Porque a mí me afecta directamente la competencia. Estoy dentro de las leyes del mercado. Duro, injusto, ingrato. Te juro que me gustaría vivir con otro sistema; pero por ahora tengo que convivir con éste.

Lo mismo pasa con tu paro judicial, que me sale carísimo en términos de demora en asuntos que necesitan urgente solución, con tu movilización y protesta que me impide llegar a tiempo a esa reunión en la que se define la posibilidad de un crédito bancario para comprar una máquina, o sembrar un pedacito de tierra, o lo que sea.

¿Qué te quiero decir con todo esto? Que acepto mansamente tu reclamo. Que lo apoyo y lo comprendo y que estoy dispuesto a perder si eso significa una solución a tus problemas. Pero que te pido el máximo de responsabilidad cada vez que decidas propiciar o plegarte a una huelga. Que lo hagas pensando que ya no hay otro recurso y sabiendo que esa decisión a mi y a la mayoría de argentinos que, como yo, no tenemos gremio, nos afecta, nos perjudica, nos baja los brazos y nos inhibe en parte nuestra capacidad de producir, de servir, alimentando un círculo vicioso del que honestamente no sé cómo se sale.

Entendeme bien. No me estoy quejando por tus planteos. Quiero que ganes lo justo, que disfrutes de tus vacaciones porque te corresponden, que te jubiles con el máximo monto posible. Que seas feliz en tu trabajo y que eso te sirva para ser feliz en tu vida. No quiero alimentar ninguna grieta ni favorecer divisiones estúpidas que para lo único que sirven es, precisamente, para postergar esa felicidad tuya y la mía.

Te garantizo que, el día que descubra que tu movilización, tu huelga, tu protesta, sea verdaderamente el último recurso para defender tu derecho, ese día yo voy a cerrar también mi taller, mi oficina, mi estudio, mi consultorio, para adherirme. Y voy a perder lo que tenga que perder para que, de una vez por todas, todos podamos decir que ganamos. Pero debo ser muy sincero con vos: por ahora, no veo que eso esté sucediendo.


La Mañana

Monedas

Sitio web de referencia: Banco Nación

Moneda Compra Venta
Dolar U.S.A 19,95 20,45
Euro 25,10 26,10
Real 620,00 670,00
Ocurrió un error inesperado

Ocurrió un error inesperado

Descripción

Ha ocurrido un error al intentar procesar '/noticias/opinion/un-dia-me-adherire-al-paro_a294515'.

Más información

Los administradores de este sitio ya fueron notificados de este error para que puedan solucionarlo a la brevedad.

Por favor, disculpe las molestias ocacionadas.