8 de marzo de 2025
Inundaciones, otra vez inundaciones.
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por
Ángel Pesce
Suena el teléfono, del otro lado un amigo:
- Hola, escuché que Bolívar estaba complicado con el agua, ¿cómo estás vos, tu familia?
Respuesta:
- Normal, es algo a lo que hemos estado acostumbrado por años, no es algo que nos sorprenda o nos altere demasiado.
Este diálogo en cualquier otro lugar de la provincia de Buenos Aires puede ser una conversación que encienda todas las alarmas, menos acá, en este Partido bonaerense que de los últimos 40 años (esos mismos que llevamos de democracia) hemos vivido inundados casi la mitad.
Si hasta se han hecho documentales con la inundación de 1985 (Cuerpos de Agua, de Felipe Chorén), contando la realidad más cruel de aquellos días, sin que a nadie se le acelere demasiado el corazón ante el relato.
Si debido a una inundación, aquella de 1985, tenemos desgraciadamente un monolito y una avenida que lleva el nombre de Juan Carlos Bellomo. Entonces, ya las inundaciones no nos llaman la atención, hemos convidido con ellas.
Si hasta hoy siguen apareciendo "viejos" que dicen "la de 1980 fue peor, pero no falleció nadie, no se cortó ninguna ruta, por eso no se la recuerda tanto.
La de 1985 está muy fresca, justo este año se aprobó en el Concejo Deliberante que el 2025 sea el año del 40° aniversario de la desaparición física de Juan Carlos Bellomo.
Las lluvias caídas en los últimos días en la ciudad y también aguas arriba, hizo que el intendente Marcos Pisano convocara de urgencia a conferencia de prensa el jueves a la medianoche en la rotonda de 226 y 65. Algo así no ocurría desde que se dio a conocer el primer caso de Coronavirus en la ciudad, en 2020, conferencia que tuvo lugar en el CRUB.
Pisano aprovechó que el agua había cortado la ruta 65 en el puente de Otto, entre Bonifacio y Guaminí, para montar un operttivo que desviara el tránsito de la 65 que iba a Bahía, para que tomara por 226 hacia Olavarría y de ahí sí emprendiera viaje hacia el sur por la ruta 3.
Frente a los medios el intendente fue cauto, trató de llevar calma pero anunció que el agua que estaba bajando desde Las Encadenadas era mucha y que en la mañana del viernes (ayer) iba a concurrir a la localidad de Paula para advertir de la futura crecida de los dos arroyos que la abranzan: el Las Flores y el Vallimanca.
Pisano estuvo en la rotonda en permanente contacto con su par de Daireaux, Alejandro Acerbo, con quien dialogó sobre los hechos ocurridos en Arboledas, donde se encontraba en ese momento el intendente deroense por el corte de la ruta provincial 86.
El intendente se mostró preocupado por la situación en la rotonda. Es que sabe, como imaginamos todos, que el agua se va a ir; pero va a dejar consecuencias, que pegan en lo económico en este Partido agropecuario que apuesta por las producciones a cielo abierto y que estos temporales castigan haciendo que no haya ganancia y por el contrario muchas pérdidas, durante al menos dos décadas de las últimas cuatro venimos escuchando lo mismo.
Tras su visita a Paula, donde dialogó con vecinos y alertó sin asustar de la situación que acontece y que se aproxima, el intendente Marcos Pisano junto a la jefa de inspección distrital, María Luján Berdesegar, convocaron a una conferencia de prensa en Belgrano 11.
El mandatario habló sobre lo que vio en Paula, las mediciones que hicieron junto a Mauricio Iglesias, presidente del Club de Pesca "Las Acollaradas" del Arroyo Vallimanca, que en la Laguna San Luis pasa ampliamente por sobre la nueva compuerta.
Si bien la suspensión de clases había sido sugerida el jueves por algunos consejeros escolares que vieron cómo en algunos establecimientos educativos se ganó el agua por el temporal, recién ayer al mediodía se tomó la determinación ante el anuncio de un nuevo frente de tormenta que nos dejaba una vez más en alerta naranja.
Pisano dijo, sobre el temporal, estar en contacto con los intendentes de Partidos Vecinos por el manejo del agua, a la vez que confirmó la presencia de Bolívar en los dos comités de cuenca que manejan las aguas que arriban al Partido por distintos frentes.
La tormenta que disparó el alerta naranja para el Partido ayer, pasó con mucho viento, con bastante agua; pero sin destrozos significativos más allá de la caída de algún árbol, en algunos casos sobre viviendas en la zona susurbana.
Según informaron los bomberos voluntarios de sus actuaciones ayer, tuvieron que desagotar un patio de luz en la Av. Almirante Brown; socorrieron a una familia por la caída de un árbol sobre una vivienda en prolongación Rodríguez Peña, en Barrio Pompeya.
Los uniformados también acudieron a la caída de un árbol sobre el tendido eléctrico en calle Chatruc Miguez 200, Barrio Villa Diamante. Y ahí cerca cayó otro sobre las vías del ferrocarri.l
Los árboles siguieron cayendo por la acción del viento, y fueron convocados los bomberos en el ingreso de dos garages, uno en la calle Alvear, y otro en Larregle al 2000, en Barrio Pompeya.
Finalmente, sobre la caída de la tarde, tuvieron que acudir al despiste de un vehículo en el kilómetro 420 de la ruta 226, camino a Pehuajó.
Aparentemente el clima mejora a partir de las próximas horas según los meteorólogos. De todas formas el agua tardará en irse y otra seguirá viniendo, nada a lo que no estemos mal acostumbrados los bolivarenses, lamentablemente.
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ACCIDENTE
Sucedió en un camino vecinal, que conecta las localidades de Pirovano y Urdampilleta.